sábado, 8 de septiembre de 2012

Mi alma se adentra en tu mirada,
tu mirada tenue pero brillante son indicios de mi amor
amor que se nutre con la luz de tu corazón,
dichoso el cielo a quién cubres con tu luz.
Voy recorriendo con mis palabras tu risa alborotada
y haciendo con ella una melodía constante
que calidamente recorre mi piel insinuando tu nombre
y tiernamente en un beso que llega hasta el alma.