martes, 30 de diciembre de 2014

¿He dicho que veo tus ojos en mi alma? 
Me transporto al mundo de tu piel
de la belleza de tu olor
ese que sabe mi nombre y no otro más,
me interno en él y te siento...

¿Has sentido que te aclamo al cerrar mis ojos?
Bailo al son de tu pestañeo 
sin duda mi mejor noche para mirarte
ese astro que solo yo llevo de imagen,
me pierdo en ti...

¿Sabes que te necesito?
Los ríos desembocan a un mismo mar
el aire viene y va, libre es
yo te quiero así...

¿Sabes que esa rosa aún la llevo en mis brazos?
Sonrío al goce de tus labios
tu sonrisa me dice que me ama y yo soy feliz,
el mundo es maravilloso
por tenerte a ti.

lunes, 29 de diciembre de 2014

A lo lejos el murmuro de las hojas cayendo me acompañan, mi transitar es tan largo y buscó los cerezos para percibir su dulzura, con ellos me embriago y vuelvo a nacer, tan rosa fresca en su esplendor. Yo soy de él, de aquel cielo tan profundo que hipnotiza a la noche en medio del mar, su luz escapa entre mis mano más se sumerge en medio de mi corazón, así es él. Tan cálido con su luz prestada por las raíces de la estrella más dadivosa, tan misterioso como las profundidades del cielo que nos encierra, tan dentro está su mundo cómo las galaxias que me atrevo a entregarme a él, conocer su interior hasta quedarme lo más adentro sin poder salir, porque hay vida más allá de lo que nuestros ojos pueden percibir, pues mi alma observa mejor aquel horizonte no estrecho más en cambio siempre dispuesto a mi, me toma la mano y nunca me ha de soltar, ni yo a él.

"Que cuando nuestras piernas estén cansadas podamos caminar con la fuerza que existe en nuestro corazón. Que cuando nuestro corazón esté cansado, incluso así podamos seguir adelante con la fuerza de la Fe"

Hace meses que no tomaba mi corazón y lo repartía en pedazos a través de las palabras, hace años que no me envolvía en el calor de los versos, en el amor de aquellos brazos que suenan al compás de las estrofas. Hace días que mi corazón no resuena más mi voz se quiebra y no sé que hago aquí. Me envuelvo en el susurro de la noche, en los grillos que tararean cuando el frío quema y trató de seguir, más que un día lluvioso y que la noche tenebrosa me oculto entre las sombras. La tiniebla me nombra y yo sigo sentada con las manos entre lazadas esperando llegue a mí, más las rosas se marchitan, ya mi vida sigue, el tiempo no se detiene pero lo tengo presente conmigo aquí. Y no sé que hacer, suena el tic tac del reloj y los años vuelan cual si fueran hojas de aquel árbol que dejo caer sus ramas en aquel otoño pues su vida sigue y la mía también. Tomaré otro rumbo con la misma brecha y la misma montaña que he visto por siempre delante de mi, el terreno es difícil pero el paisaje no cambia y cuando él vuelva yo estaré ahí, con el cansancio de la piedra que voy cargando con fuerza, hay mucho cansancio pero más no falta en mi la fe, pues cada minuto sobre mi es un minuto más cerca de él.