Hace poco era únicamente yo y mis letras, ahora tengo compañía
Pues en mi soledad tan concurrida me acompañan hace algunos días tus letras
y junto con ellas, tú.
Inundaciones de pensamientos inertes que cada noche se encuentran con los míos
Como si se citaran ellos, hacen acordes mientras bailan de la mano
Ella ha encontrado algo realmente hermoso y diferente,
Lo encuentro cuando despierto y lo miró
Solo nuestros pensamientos saben que se conocen,
Lo que escribe es un reflejo de lo más profundo que hay en mi ser
Como si me conociera, como si hubiera nacido de esta alma mía.
Escribo y es el espejismo de lo suyo, como si esto fuese el eclipse de su sombra
No lo conozco, pero cuanto lo conozco mientras escribo
Es como acariciarlo y besarlo en cada letra trasnochada.
Es cierto, no lo había pensado
¡Cuánto nos conocemos!,
Espero cada momento en el que nuestras almas se puedan encontrar
Almas que nunca se pusieron a buscar
No roba mis letras, las suyas son la compañía de las mías y quizá mi complemento
Hace poco era yo y mis letras, ahora somos cinco
Incluyendo nuestra soledad
No se que suceda, lo disfruto pero me acaricia una duda
El tiempo, el tiempo… Ahora entiendo a la humanidad
Con sus crueles y absurdos intentos por detener el tiempo,
No importa!, no importa si muere ahora pues mis letras lo llevaran
Como estas lo llevan en el va y ven de mi vida.
Si, el ha de escribir lo mismo en esas tantas metáforas.
Le daré una respuesta,
Que sea libre como una gaviota
Que camine tranquilo como el río y si es necesario
Que sea feroz como cuando la luna le llora al mar
Y ella le avienta una veta de amor a quien la mira a lo lejos
Sin tener algún rompimiento o lio amoroso aunque llore, llore
Aquí estaré como esa luna cada noche
Como esta luna creciente.
No es clara la respuesta, lo se! pero nada es claro y me has de entender
Como cuando nuestras almas están solas y se encuentran
Ellas siempre tienen tanto que cantar.
A el que termine y comience de nuevo a leer,
En mi soledad tan concurrida quiero esta libre compañía
Por ahora dormiré y seguiré sola con mis letras
Mientras espero nuestra cita la próxima noche.
"...cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. ¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos?" Galeano
lunes, 27 de septiembre de 2010
Ave Lira
Salvador DalíEl velo de la noche nos envuelve en el limbo
de aquellos años que fueron de independencia,
con alas enormes gritando ser libres
para dejarse volar.
Cubierto de llanto su rostro mudo permanece
detrás del mío que como una sombra
me cobija la piel enardecida y desnuda,
la sangre de aquel entonces cubre el piso
y sobre el se forma un espejo
donde queda tendida la imagen pálida de todo,
esos rostros ásperos llaman desesperados
a mi terca lengua, mis pulmones se queman,
mi garganta arroja cenizas
y yo aleteo el aliento del ave lira
que me corta la piel como si fuera cristal;
esto emerge de la noche
que no dejó dormir a los muertos inocentes
que sólo exclamaron un poco de furia en la orilla de su boca,
que hicieron un nido independiente.
Mi olfato avanza seguro sobre agua de espinas
y a tientas poco a poco el cielo cesa,
con ustedes brindo por la victoria bebiendo dolor
que hierve y quema mi tez de tanta furia,
exclamo líneas acompañadas de voces
que me han mostrado las heridas de la soledad.
Hoy planto escombros, ruinas que admirarán después,
costras que mordieron plantas en la tierra
donde renacieron recobrando fuerzas.
Esta noche recito versos que yacen de ave lira,
de la roca tras una suave sombra
que eleva la mirada
con profunda y silenciosa presencia,
que inhala revoluciones con gritos de dolor callado
y que hoy con esa voz de ave lira canto yo.
de aquellos años que fueron de independencia,
con alas enormes gritando ser libres
para dejarse volar.
Cubierto de llanto su rostro mudo permanece
detrás del mío que como una sombra
me cobija la piel enardecida y desnuda,
la sangre de aquel entonces cubre el piso
y sobre el se forma un espejo
donde queda tendida la imagen pálida de todo,
esos rostros ásperos llaman desesperados
a mi terca lengua, mis pulmones se queman,
mi garganta arroja cenizas
y yo aleteo el aliento del ave lira
que me corta la piel como si fuera cristal;
esto emerge de la noche
que no dejó dormir a los muertos inocentes
que sólo exclamaron un poco de furia en la orilla de su boca,
que hicieron un nido independiente.
Mi olfato avanza seguro sobre agua de espinas
y a tientas poco a poco el cielo cesa,
con ustedes brindo por la victoria bebiendo dolor
que hierve y quema mi tez de tanta furia,
exclamo líneas acompañadas de voces
que me han mostrado las heridas de la soledad.
Hoy planto escombros, ruinas que admirarán después,
costras que mordieron plantas en la tierra
donde renacieron recobrando fuerzas.
Esta noche recito versos que yacen de ave lira,
de la roca tras una suave sombra
que eleva la mirada
con profunda y silenciosa presencia,
que inhala revoluciones con gritos de dolor callado
y que hoy con esa voz de ave lira canto yo.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Renacer
Claro que seré
seré el amor
el amor que se agota
se agota lo existente
existente entre la gente
gente que calla
calla lo que dicen
dicen que se callan,
calla la gente
gente existente
existente que se agota
se agota el amor
amor no seré
seré claro.
seré el amor
el amor que se agota
se agota lo existente
existente entre la gente
gente que calla
calla lo que dicen
dicen que se callan,
calla la gente
gente existente
existente que se agota
se agota el amor
amor no seré
seré claro.
Flor de centella
Bese la boca del miedo
de aquel papalote que insiste en ser poema,
medusa al aire y flor de centella,
desnudo como una lagrima
ha vuelto, ¡Y no en paracaídas!
Aulla la casa vacía
Un perfume de añil me acompañaba
salió del patio de mi pecho
atrae a los lobos
y por poco me habitan...
muerta.
salió del patio de mi pecho
atrae a los lobos
y por poco me habitan...
muerta.
sábado, 11 de septiembre de 2010
He pasado toda la noche sin dormir, viendo...
He pasado toda la noche sin
dormir, viendo,
sin espacio tu figura.
Y viéndola siempre de
maneras diferentes de como ella me parece.
Hago pensamientos con el
recuerdo de lo que
es ella cuando me habla,
y en cada pensamiento cambia
ella de acuerdo con su semejanza.
Amar es pensar.
Y yo casi me olvido de sentir
sólo pensando en ella.
No sé bien lo que quiero, incluso de ella, y no
pienso más que en ella.Tengo una gran distracción
animada.Cuando deseo encontrarla
casi prefiero no encontrarla,
Para no tener que dejarla luego.
No sé bien lo que quiero,
ni quiero saber lo que quiero.
Quiero tan solo
Pensar en ella.
Nada le pido a nadie, ni a ella,
sino pensar.
dormir, viendo,
sin espacio tu figura.
Y viéndola siempre de
maneras diferentes de como ella me parece.
Hago pensamientos con el
recuerdo de lo que
es ella cuando me habla,
y en cada pensamiento cambia
ella de acuerdo con su semejanza.
Amar es pensar.
Y yo casi me olvido de sentir
sólo pensando en ella.
No sé bien lo que quiero, incluso de ella, y no
pienso más que en ella.Tengo una gran distracción
animada.Cuando deseo encontrarla
casi prefiero no encontrarla,
Para no tener que dejarla luego.
No sé bien lo que quiero,
ni quiero saber lo que quiero.
Quiero tan solo
Pensar en ella.
Nada le pido a nadie, ni a ella,
sino pensar.
Un Poema de Fernando Pessoa
¿Y quién es la musa?
Para quien me dejo eclipsar
en la sombra
de lo suyo...
Temblando y a tientasesa oda es pura osadía
como no llamarla
si me he llamado por ella,
Con baños de agua caliente
evaporizando mi sed
persigo su voz tenue
envolvente de lirios renuentes
como no oírla
si solo la oigo a ella,
Su imagen se asoma entre la noche
su silueta se asemeja con el viento
como no verla
si esa luz se parece a ella,
Renuente a perderla
le canto esta veta
reconociendo el esplendor
que me causa ella,
La sueño en un bosque
y me da la impresión
de que esta perdida
así que por ella busco
la inspiración,
La grito ausente
como no gritarla
si ella es mi voz,
Me llueve su respiración
la luna se parece a ella
el cielo la toca como yo a ella
como no tocarla si he de sentir por ella,
Le regalo mis odas
aunque no formen estrofas
si quisiera le daría mas forma
pero como no obsequiarle algo
si esta dádiva es a ella,
Yo quisiera llamarle oxigeno
pero me ha dado no solo eso
aunque no la encuentre
la espero paciente,
Quisiera buscarla
conozco bien su sombra
como no hallarla
si estoy yo aquí por ella,
Los instantes me preguntan
¿Y quien es la musa?
yo solo les digo
esto es una locura,
Bañado en el tren de miradas
conozco perfectamente la de ella
como no verla
si mis ojos son de ella,
¿Y quien es la musa?
aquella que irradia ternura
como no estar con ella
si he de escribir para ella,
Ella mi musa la tromba
me causa un gran estrago
como poder olvidarla
si yo la he llamado a ella,
Mi oda a la musa insiste
que ella esta ausente
pero esta dádiva dice
que porsupuesto ella presente,
Mi piel de papel dibuja su rostro unívoco
y deletrea sus pinturas mas llamativas
en su regazo ella tendrá mis manos
que la haré una escultura llamándola musa.
viernes, 10 de septiembre de 2010
El octavo color del arcoiris
Mira,
siente,
saborea cada palabra hoy confesada
suave,
sincera,
hasta ser embajada en ti
y emerger de esa mirada
que murmura tantas cosas,
emerges de esos recuerdos de media noche
hora tras hora
y saboreo,
pienso,
bebo cada recuerdo lleno de ti,
en mi soledad tus ojos me acompañan,
tu sonrisa traviesa llena la mía como una bebida
que herve e hipnotiza.
Recurrir al poema para hablar de ti
con tu campo de pasión sobrante
que se derrama de entre tus manos
y me tientan a ciegas, es tan insondable para mis manos
que no solo es la locura, si no también la perdición.
Esto es a ti que eres tan inasible,
a ti y únicamente a ti.
Perseguir tu olor a frío de montaña
tu olor a noche
vertir la estela de tu piel
sentir las pisadas de las yemas de tus dedos
conocer las heridas que tus ojos van abriendo
y tragarmelas hasta disolverlas
amortiguando cada aspera sonrisa.
Solo descubrir la dulzura de cada beso trasnochado
aunque tus ojos causen adicción,
ser vergel de tus sentimientos.
Te pienso,
te invoco suave,
desafiante con cada palabra hoy confesada.
Mientras saboreo tu roze
siento lo cálido que eres
y te miro.
siente,
saborea cada palabra hoy confesada
suave,
sincera,
hasta ser embajada en ti
y emerger de esa mirada
que murmura tantas cosas,
emerges de esos recuerdos de media noche
hora tras hora
y saboreo,
pienso,
bebo cada recuerdo lleno de ti,
en mi soledad tus ojos me acompañan,
tu sonrisa traviesa llena la mía como una bebida
que herve e hipnotiza.
Recurrir al poema para hablar de ti
con tu campo de pasión sobrante
que se derrama de entre tus manos
y me tientan a ciegas, es tan insondable para mis manos
que no solo es la locura, si no también la perdición.
Esto es a ti que eres tan inasible,
a ti y únicamente a ti.
Perseguir tu olor a frío de montaña
tu olor a noche
vertir la estela de tu piel
sentir las pisadas de las yemas de tus dedos
conocer las heridas que tus ojos van abriendo
y tragarmelas hasta disolverlas
amortiguando cada aspera sonrisa.
Solo descubrir la dulzura de cada beso trasnochado
aunque tus ojos causen adicción,
ser vergel de tus sentimientos.
Te pienso,
te invoco suave,
desafiante con cada palabra hoy confesada.
Mientras saboreo tu roze
siento lo cálido que eres
y te miro.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Derivando recuerdos de nuestra integra maquina de vapor, el corazón
El amor de mi exponencial
es un cien de sentimientos
de mi vector con dirección hacia ti
y de magnitud que converge al infinito.
Con pensamientos inertes
que me llevan al épsilon de tu pasión
vergel de sentimiento
que se deriva de tu integro osadía.
Alegría ímpetu de tenerte
aun lloviendo en el limite de nuestra mente
bebiendo de tus ojos ese pi delirante
con una fuerza que sobrepone lo existente.
Ese ampére de tu galantia
me causa una revolución de energía
rozando tu canción con voz de sinusoide
te regalo un mega de mi pasión sobrante.
Quiero despertar estática
con la cuántica de tu piel encima
y elevar un beso que llegue a tu piel
con la eléctrica ternura de un recuerdo.
El té de las tres
Besos,
suaves como tu piel.
Esos, que me hacen
llorar de placer.
De esos, que clavan espinas
como si fueran de papel.
Versos, de pasión loca
para atarme a tu sien.
Suaves, tus manos agotadas
que queman mi ser.
Que me hacen, perforar el suave silencio
inexistente.
Que clavan espinas, de pasión galante
ardiente y tenaz.
De pasión loca, abriendo centímetro
a centímetro cada poro sobre tu piel.
Tus manos agotadas, de una sustancia loca
y peligrosa.
Perforar el suave silencio, con tu agotamiento
mezclado con la inercia de nuestra piel.
De pasión galante, que solo yo he de entender
pues estas bajo mi propio ser.
Abriendo centímetro, de nuestra soledad
inerte.
De una sustancia loca, que se llama
el té de las tres.
Con tu agotamiento, sintonizado desde un minuto
de dos hasta llegar a tres.
Que solo yo he de entender, bebiendo
de tus manos cada azúcar.
De nuestra soledad, acompañados
de una noche inmersa en la oscuridad.
Que se llama, mi piel encima.
Sintonizado desde un minuto, con el
tic tac de ese reloj amordazado.
Bebiendo, el té de las tres.
Acompañados, y mi piel encima
amordazada con el té de las tres.
suaves como tu piel.
Esos, que me hacen
llorar de placer.
De esos, que clavan espinas
como si fueran de papel.
Versos, de pasión loca
para atarme a tu sien.
Suaves, tus manos agotadas
que queman mi ser.
Que me hacen, perforar el suave silencio
inexistente.
Que clavan espinas, de pasión galante
ardiente y tenaz.
De pasión loca, abriendo centímetro
a centímetro cada poro sobre tu piel.
Tus manos agotadas, de una sustancia loca
y peligrosa.
Perforar el suave silencio, con tu agotamiento
mezclado con la inercia de nuestra piel.
De pasión galante, que solo yo he de entender
pues estas bajo mi propio ser.
Abriendo centímetro, de nuestra soledad
inerte.
De una sustancia loca, que se llama
el té de las tres.
Con tu agotamiento, sintonizado desde un minuto
de dos hasta llegar a tres.
Que solo yo he de entender, bebiendo
de tus manos cada azúcar.
De nuestra soledad, acompañados
de una noche inmersa en la oscuridad.
Que se llama, mi piel encima.
Sintonizado desde un minuto, con el
tic tac de ese reloj amordazado.
Bebiendo, el té de las tres.
Acompañados, y mi piel encima
amordazada con el té de las tres.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Saboreando el café
Café, el café de tus ojos galantes
de pasión sobrante
de incitante ternura
que no me dejan hablar
y esto me lleva a la locura.
Café, el café de tus ojos pregonando una canción,
ellos formando letras como tu alma:
con mucha inspiración
que solo el viento suave roza ese corazón.
Café, el café de tus ojos brillantes
irradian esa luz que se confunde con besos
y no solo eso,
también son versos.
Café, lo saboreo tanto que lo bebo
y mientras tu azúcar evaporizada
me ayuda a escribir otro verso,
yo beso la boca del miedo.
de pasión sobrante
de incitante ternura
que no me dejan hablar
y esto me lleva a la locura.
Café, el café de tus ojos pregonando una canción,
ellos formando letras como tu alma:
con mucha inspiración
que solo el viento suave roza ese corazón.
Café, el café de tus ojos brillantes
irradian esa luz que se confunde con besos
y no solo eso,
también son versos.
Café, lo saboreo tanto que lo bebo
y mientras tu azúcar evaporizada
me ayuda a escribir otro verso,
yo beso la boca del miedo.
viernes, 3 de septiembre de 2010
Sueños moldeados

La luna llora un mar de amor osado
porque esta celosa del viento
ya que este toca suave al desierto,
tonta! que solo sabe sucumbar al mar
y llenarlo de lágrimas.
Un desierto que se interna con el esplendor de la luna
que a poca luz se confunde con besos
pero estos se los roba el viento
como si fueran versos.
Un desierto seco como los recuerdos
sumergidos en las olas del mar
que arden como las brasas de un fuego
y ni la luna llorando entiende al invierno.
Hay un mar de dolor cansado
bailando todas las noches sin acordes,
y una taza de café a las nueve que hiere sin fin
cuando el calor evaporizado se extiende sin rumbo.
Soñando estatuas sin calor
sin dolor, sin perdón,
porque esta celosa del viento
ya que este toca suave al desierto,
tonta! que solo sabe sucumbar al mar
y llenarlo de lágrimas.
Un desierto que se interna con el esplendor de la luna
que a poca luz se confunde con besos
pero estos se los roba el viento
como si fueran versos.
Un desierto seco como los recuerdos
sumergidos en las olas del mar
que arden como las brasas de un fuego
y ni la luna llorando entiende al invierno.
Hay un mar de dolor cansado
bailando todas las noches sin acordes,
y una taza de café a las nueve que hiere sin fin
cuando el calor evaporizado se extiende sin rumbo.
Soñando estatuas sin calor
sin dolor, sin perdón,
sin resignación
pero sobre todo sin amor.
pero sobre todo sin amor.
Moldeando con un silencio
cada respiro que se desvanece,
esperando que esa cajita llena de recuerdos
se evapore hasta confundirlos con besos.
Y así todos los recuerdos se los lleva el viento
como si fueran arena en el desierto.
Pobre luna que finge estar bien
mostrando todas sus caras
como si fuera la primera vez.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
A dos corazones
Imagen creada por C. MachucaTe llevo en bellos destellos
de estelas binarias,
mientras me espolvoreas poesía
sembrada en tu pecho.
Miras mis ojos en sueños
Cuando mi corazón te escribe con locura,
Revienta el alma en la ternura
Cuando te vuelves una estrella en cada luna.
Y si inhalo tu voz canela
mi tristeza se evapora,
y si recito tu ojos de verso,
sé que no puedo seguir exiliado de ellos.
Hay amor en el aire
cuando mis mariposas revueltas ansiosas escapan a ti,
aumentas los latidos
con tus bellas melodías.
Por C. Machuca y A. Nelly
Junio de 2007
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