Café, el café de tus ojos galantes
de pasión sobrante
de incitante ternura
que no me dejan hablar
y esto me lleva a la locura.
Café, el café de tus ojos pregonando una canción,
ellos formando letras como tu alma:
con mucha inspiración
que solo el viento suave roza ese corazón.
Café, el café de tus ojos brillantes
irradian esa luz que se confunde con besos
y no solo eso,
también son versos.
Café, lo saboreo tanto que lo bebo
y mientras tu azúcar evaporizada
me ayuda a escribir otro verso,
yo beso la boca del miedo.
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Mis letras se las dedico a usted que lee.