A lo largo de este recóndito minuto puedo ver
en el cielo un hermoso rostro
me causa sensación de tranquilidad, calidez
tal parece ser que puedo tocarlo
así como cuando cierro mis ojos y puedo acariciar
lo que mi corazón quiere sentir
y canta, canta para mi
entre tantas palabras que parece una bella melodía
en ella me dice que todo esta bien
que las cosas suceden por algo y en ese algo va el
me abraza sintiendo con ligereza un viento suave
me doy cuenta que es tanta mi fuerza
y tanto amor que llevo en ellas
que siento más felicidad que nunca.
Que este minuto sea permanente
aquí sentada llevo en el regazo dos flores
una rosa y otra blanca
una la regalo a ese hermoso rostro
otra la regalo a aquella persona que pide con el corazón
compañía, un poco de aliento, de cariño
para que a través de esa dádiva le llegue
un poco de tranquilidad, de paz
y de esta manera mi corazón sano esta y contento cada vez más
no, ni aunque fuese la última persona sola estoy
porque en mi llevo todo lo necesario para sonreír
y tengo la dicha de poder escribir
de que mi corazón pueda compartir sin ningún interés
una muestra de cariño, porque mi cariño sano esta
si, han tratado de lastimarlo infinidad de veces
pero en cambio el solo contento se mantiene
porque tiene la dicha de sonreír para los demás
y eso, eso es más que suficiente
por ello, creo que puedo apreciar lo que desee
desde lo más profundo de mi ser
y pido porque permanezca la paz
y el amor puro entre todos los corazones
que la maldad sea sustituida por la caridad
y las lagrimas de tristeza por sonrisas de agradecimiento
así saco todas estás lagrimas convertidas en palabras,
las regalo para que puedas contemplar
ese hermoso rostro que miro yo
sal a ese lugar que te calma, entonces
mira al cielo y ve en el más de lo que tus ojos no pueden ver
mira las formas de las nubes y lo que te dicen
ve que en el color del cielo no hay oscuridad
aunque sea negro,
más allá de todo eso se encuentra lo que hay en ti
una sonrisa al despertar, un agradecimiento porque tu estás
no porque alguien se va.
Aunque estoy aquí sola, a través de la ventana me alumbra
una gran luz de infinita bondad
y es que estoy contenta porque no hay miedo ya
respiro ondo, mis pulmones se llenan de vida
y mientras sonrió más,
camino por la calle y todo me parece hermoso
más en cambio, veo el sufrimiento de los demás
mi corazón no se pone triste, mejor regalo parte de el
a quien tanto lo necesita
y con una mirada llena de luz les muestro el rostro en el cielo,
sigo caminando y sonriendo
sabiendo que tengo la dicha de recibir tan puro amor
y en ello puedo mostrar lo que verdaderamente llevo en mi
un amor claro sin maldad
para regalar todo a quien lo pide con bondad,
mirar un rostro sonriente y un corazón de paz
es el mayor regalo que puedo yo recibir.
Sigue ese recóndito minuto
el calor de quien me abraza puedo sentirlo.