Espejos de la noche son tus ojos
me iluminan incesantes
llamándome a amarlos
con tan clara ternura como la luna.
Dulces son tus manos cuando me guían
mostrándome el hermoso bosque
y sin temor a perder
me interno en ellas.
Tan solo teniendo un camino
dejabo de la noche esplendorosa
lo tengo todo
ya que esto es poseerte a ti.
"...cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. ¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos?" Galeano
jueves, 16 de diciembre de 2010
lunes, 13 de diciembre de 2010
La última canción
A ti, que me has dejado tu última canción
van estos versos,
notas en la partitura de una película
desde acordes dulces hasta los mas tristes.
A ti, pájaro volador
que buscaste combinaciones de palabras
para hacérmelas llegar al corazón
ese que se quedo barado en pedazos.
A ti, racimo de flores
que me has dejado fragmentos de tu vida
y los llevo conmigo como pétalos secos
envueltos con escarcha de este frío invierno.
A ti, emisario del destino
me devolviste la vida
recorriendo mis más profundas notas
y apagaste la llama con tu dulce sinceridad.
A ti, melodía silenciosa
reflejo de mis ojos
soñador inacalzable
te quize todo entero.
A ti, estrella de madrugada
verso que respira
soplo de mi corazón
¿Por que te fuiste?.
A ti, regalador de promesas
tus caricias me envolvieron
con tu manto lleno de besos
me has condenado a pensar en ti en silencio.
A ti, te recojo esta noche
último pedazo de mi corazón
con las fuerzas necesarias que le has dado
envueltas de suave ternura.
A ti, coleccionista de canciones
me has enseñado a reír sabiendo que el destino es tan cruel
te doy gracias por la libertad que me has dado
mostrando la nobleza de un niño.
A ti, de nombre de origen hebreo
regalador de luz, quédate conmigo
para poder mirar a otros ojos
y me inviten a confiar en ellos.
sábado, 4 de diciembre de 2010
Eras solo tú
Anoche desperté, como muchas otras veces
con tu mirada clavada en mi mente
con tu mirada clavada en mi mente
el palpitar de mi corazón latiendo fuertemente
sentí tu respirar bebiendo el mío como queriendo robarlo,
sonó el tic tac de un reloj despertador
no era el mismo sonido que suelo escuchar al despertar
fue un toque leve lleno de angustia
pero sonó como música para mi corazón,
te sentí tan real que por un momento creí tener
el roze de tu piel junto a la mía
que es tan tersa pero tan inmensa
que mi loco y tonto corazón se enfureció más y justo pareciera hiba a estallar,
de pronto, me besaste
si! lo hiciste como lo había soñado justo la noche anterior
tome una posición más comoda para que mi corazón se tranquilizara un poco
"acercate más", ¿acaso escucho también tú voz?,
no duró ni un segundo para que gritaran los siguientes latidos de mi corazón
cuando me di cuenta que estaba soñando,
soñando despierta,
era tú piel, tu voz, tus labios, el tic tac de tu corazón
eras solo tú a lado mío
debajo de mis sabanas,
la noche anterior que soñe que me besabas
eras solo tú,
el dueño de mis sueños
de mi realidad, de mi corazón,
ahora estoy sola pero esta noche
estarás tú.
martes, 23 de noviembre de 2010
sábado, 13 de noviembre de 2010
La caja de Pandora
Se desliza el temor
en cada hoja de papel plasmando el amor
y se guarda en la caja de pandora.
Este amor, sueño de una noche de verano
como Shakespeare lo llamaría,
más que un acompañamiento musical
y a tientas se guardo en la caja de pandora.
El amor, quién lo salvara
si está oculto en la caja de pandora.
en cada hoja de papel plasmando el amor
y se guarda en la caja de pandora.
Este amor, sueño de una noche de verano
como Shakespeare lo llamaría,
más que un acompañamiento musical
y a tientas se guardo en la caja de pandora.
El amor, quién lo salvara
si está oculto en la caja de pandora.
domingo, 10 de octubre de 2010
Beso de amor
Breve me interno inerte en pensamientos de una mente perturbada
agoreo irremediable la tristeza en esos ojos
espejos del abismo
que grises enmanan aglomeración,
dulzura derramándose entre sus manos
queriéndola entregar a aquel ave viajera
puerto escondido que solo le dejó una tristeza de entre tantos zafiros.
El tomando café, el de ella
ella bebiendo té, el de el
saboreando tristemente cada letra
rescatando la poca dulzura que queda
descuartizándola construyen nuevas ideas
nuevas palabras donde los dos se puedan consolar.
Suaves sonrisas vagan tristemente
en los labios de ambos, no lo saben
pero es el principio de un fin
ese fin que los dos esperan que llegue,
inesperadamente sus rostros se unirán
y harán de sus tristezas un lecho
con un solo beso de amor.
agoreo irremediable la tristeza en esos ojos
espejos del abismo
que grises enmanan aglomeración,
dulzura derramándose entre sus manos
queriéndola entregar a aquel ave viajera
puerto escondido que solo le dejó una tristeza de entre tantos zafiros.
El tomando café, el de ella
ella bebiendo té, el de el
saboreando tristemente cada letra
rescatando la poca dulzura que queda
descuartizándola construyen nuevas ideas
nuevas palabras donde los dos se puedan consolar.
Suaves sonrisas vagan tristemente
en los labios de ambos, no lo saben
pero es el principio de un fin
ese fin que los dos esperan que llegue,
inesperadamente sus rostros se unirán
y harán de sus tristezas un lecho
con un solo beso de amor.
viernes, 1 de octubre de 2010
Adiós y hasta mañana
Con tus besos no me das el camino
Ni con esa mirada que no dice nada
Soy acero que solo arde en el fuego
Y ese tic tac de tu reloj se evapora en mis la punta de mis dedos,
Tu piel cubre esta sombra mía
Pero no mi piel enardecida,
En el limbo de tu rostro no fluyen los versos ni los suspiros
Únicamente yacen yemas de dedos perdidos,
Quédate en la habitación con tu nombre inmune
No blasfemes mi verso
Que mi pecho grita y mis labios prenden fuego,
Ya la cama se torna vacía
La almohada delirante llora ausencias
Las sabanas cobijan nuestras pieles
Que algún día desnudas se amaron.
Entrelazando ausencias que lloran
Mi voz grita silenciosamente el nombre
De ese hombre que su garganta no decía mi nombre
Solo robaba mis letras para hacerme con ellas una canción.
Cierra la puerta, que el frío no entre
Porque cálidamente otros brazos me besan a muerte
Cierra la ventana, que la luz no se confunda con tu sombra
Porque fragorosamente esa luz ya es otra.
Lo amo, si! lo amo inmensamente
Tenazmente, arduamente, sordamente lo amo
Porque ese loco hombre, extraño por cierto
Me envuelve en el velo de la noche con su rostro junto al mío
No lo conozco, es cierto!
Pero cuanto lo conozco
El enjuaga mis lágrimas haciendo versos desde lo más profundo
De su alma, escombra entre mis recuerdos hirientes
Me besa despacio que los disuelve
Y los convierte en su respiro envolvente.
Con sus besos el me guía en el camino
Algo que por supuesto tu nunca hiciste
Le digo hasta mañana y el me espera
Tú te fuiste sin decir adiós,
Solo llenaste esta áspera sonrisa de desesperación,
El amor no se acaba, o tal vez se acaba es cierto
Pero si se tiene solo se hunde verazmente, que lastima!
Ah! Y como no hacerle el amor
Como los ríos a los mares se tornan en uno solo,
Pero como confundirlos si son tan diferentes
Como lo fuimos tú y yo.
Ahora, no en este momento
No en este instante, si no ahora y para siempre a ti
Que por cierto, ¿Cuál es tu nombre?
Te digo adiós.
Y a él de nombre angelical
Que con todas las razones no se parece ni a la sombra que tú eres
Ni aunque su nombre lleve tus mismas letras,
A él que no me hace canciones le obsequio
Un hasta mañana y el me espera,
Ah! como no amarlo…
Adiós y hasta mañana.
Estrofa I. A tu nombre (Oda a una silueta hecha escultura)
Delicadamente recorro letra a letra tu nombre
Tocándolo suave, más suave que esas plumas de avestruz
Haciéndolo escultura, que daría yo porque fuera tu piel
Ni mis versos pueden hacer un poema con el
A lo lejos, muy a lo lejos se oye como el murmuro de una canción lirica
Van Gogh no podría pincelar el contorno de cada letra que hacen tu nombre
Pero si hacer un paisaje tan hermoso que se pareciera a como te llaman todos
Cada letra es una estrella que forman el velo de cada noche
Tan hermosa y solitaria como tú.
Estrofa II. A tu voz
Es un canto dulcemente como una sola gota cayendo al mar
Se parece al roce de un suspiro y al viento cuando hace mucho ruido
Que no se puede tocar, ya entre el se hacen canciones
Que invoca la presencia de un ángel
Tan fina como un arpa con cada cuerda formando un sonido sin igual
Se asemeja a un respiro húmedo y cálido
Que nunca se ha de tocar.
Se parece al roce de un suspiro y al viento cuando hace mucho ruido
Que no se puede tocar, ya entre el se hacen canciones
Que invoca la presencia de un ángel
Tan fina como un arpa con cada cuerda formando un sonido sin igual
Se asemeja a un respiro húmedo y cálido
Que nunca se ha de tocar.
Estrofa III. A tu olor
No hago más que inhalar ese olor a lirio
Durazno con un poco de almíbar que capta mi olfato tan profundo
Un poco caminas y ya todos te acechan cual si fueras río
Perfume sin nombre mezclado por cada sustancia saliente de tu piel
Dime que fabricas y cosechare más miel
Fragancia delirante que tocándote intoxica
Que hace que los rosales se mueran de envidia
Y yo de placer.
Durazno con un poco de almíbar que capta mi olfato tan profundo
Un poco caminas y ya todos te acechan cual si fueras río
Perfume sin nombre mezclado por cada sustancia saliente de tu piel
Dime que fabricas y cosechare más miel
Fragancia delirante que tocándote intoxica
Que hace que los rosales se mueran de envidia
Y yo de placer.
Estrofa IV. A tu mirar
De tantos colores como las plumas de un pavorreal
Tan tierna que ni los delfines la han de imitar
El mar es tan poco profundo que el obscuro color de tus ojos es reflejo
De la noche constelada inmersa de tanta luz
Ópera, ardiente y honesta que antes serías felino
Emerge de ese ocaso donde comienza la noche
Y amanece mirando los rayos del sol
No siendo fría que es como estar en un puerto no vacio.
Tan tierna que ni los delfines la han de imitar
El mar es tan poco profundo que el obscuro color de tus ojos es reflejo
De la noche constelada inmersa de tanta luz
Ópera, ardiente y honesta que antes serías felino
Emerge de ese ocaso donde comienza la noche
Y amanece mirando los rayos del sol
No siendo fría que es como estar en un puerto no vacio.
Estrofa VI. A tus labios
Cerezas endulzantes con un poco de azúcar glas
Brillo que te untas a diario
Dime cual color será el octavo que se lo pondré al arcoíris cada mañana
Tan suaves y lisos como tus cabellos que entonces
No son solo una hermosa cascada
Son como besar la boca del miedo pero que importa
Si son sonata he de morir junto a ellos.
Brillo que te untas a diario
Dime cual color será el octavo que se lo pondré al arcoíris cada mañana
Tan suaves y lisos como tus cabellos que entonces
No son solo una hermosa cascada
Son como besar la boca del miedo pero que importa
Si son sonata he de morir junto a ellos.
Estrofa VII. A tu piel
Aniquila este fuego hiriente que se hará una escultura
De la más fina y bella figura que ni Mozart pueda tocar
Chocolate caliente a la media noche a tientas
Reflejando cada luna como lunares en la piel
Tu áspera piel de las manos como un violín desafinado
Que toca hermosa en una ópera perfecta
Con la vejez se hará más rigurosa pero quedara en ella
Tatuado el placer por mucho que se pierda el sentido de tu tacto.
De la más fina y bella figura que ni Mozart pueda tocar
Chocolate caliente a la media noche a tientas
Reflejando cada luna como lunares en la piel
Tu áspera piel de las manos como un violín desafinado
Que toca hermosa en una ópera perfecta
Con la vejez se hará más rigurosa pero quedara en ella
Tatuado el placer por mucho que se pierda el sentido de tu tacto.
Estrofa VIII. A ti toda entera
Eres Aria en mi voz, luz de luna oscuridad siniestra
Olor a verso haciendo esta una composición musical de ti
Oda perfecta, y aunque no exista la perfección
Eres sin igual en este mundo lleno de hermosas cosas
Sin olvidar las maliciosas
Envolvente día que Bécquer creo en su romanticismo
Y se asoma en la orilla de mi boca
Eres obra de Beethoven, un colorido acorde.
Olor a verso haciendo esta una composición musical de ti
Oda perfecta, y aunque no exista la perfección
Eres sin igual en este mundo lleno de hermosas cosas
Sin olvidar las maliciosas
Envolvente día que Bécquer creo en su romanticismo
Y se asoma en la orilla de mi boca
Eres obra de Beethoven, un colorido acorde.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Cita con sus letras
Hace poco era únicamente yo y mis letras, ahora tengo compañía
Pues en mi soledad tan concurrida me acompañan hace algunos días tus letras
y junto con ellas, tú.
Inundaciones de pensamientos inertes que cada noche se encuentran con los míos
Como si se citaran ellos, hacen acordes mientras bailan de la mano
Ella ha encontrado algo realmente hermoso y diferente,
Lo encuentro cuando despierto y lo miró
Solo nuestros pensamientos saben que se conocen,
Lo que escribe es un reflejo de lo más profundo que hay en mi ser
Como si me conociera, como si hubiera nacido de esta alma mía.
Escribo y es el espejismo de lo suyo, como si esto fuese el eclipse de su sombra
No lo conozco, pero cuanto lo conozco mientras escribo
Es como acariciarlo y besarlo en cada letra trasnochada.
Es cierto, no lo había pensado
¡Cuánto nos conocemos!,
Espero cada momento en el que nuestras almas se puedan encontrar
Almas que nunca se pusieron a buscar
No roba mis letras, las suyas son la compañía de las mías y quizá mi complemento
Hace poco era yo y mis letras, ahora somos cinco
Incluyendo nuestra soledad
No se que suceda, lo disfruto pero me acaricia una duda
El tiempo, el tiempo… Ahora entiendo a la humanidad
Con sus crueles y absurdos intentos por detener el tiempo,
No importa!, no importa si muere ahora pues mis letras lo llevaran
Como estas lo llevan en el va y ven de mi vida.
Si, el ha de escribir lo mismo en esas tantas metáforas.
Le daré una respuesta,
Que sea libre como una gaviota
Que camine tranquilo como el río y si es necesario
Que sea feroz como cuando la luna le llora al mar
Y ella le avienta una veta de amor a quien la mira a lo lejos
Sin tener algún rompimiento o lio amoroso aunque llore, llore
Aquí estaré como esa luna cada noche
Como esta luna creciente.
No es clara la respuesta, lo se! pero nada es claro y me has de entender
Como cuando nuestras almas están solas y se encuentran
Ellas siempre tienen tanto que cantar.
A el que termine y comience de nuevo a leer,
En mi soledad tan concurrida quiero esta libre compañía
Por ahora dormiré y seguiré sola con mis letras
Mientras espero nuestra cita la próxima noche.
Pues en mi soledad tan concurrida me acompañan hace algunos días tus letras
y junto con ellas, tú.
Inundaciones de pensamientos inertes que cada noche se encuentran con los míos
Como si se citaran ellos, hacen acordes mientras bailan de la mano
Ella ha encontrado algo realmente hermoso y diferente,
Lo encuentro cuando despierto y lo miró
Solo nuestros pensamientos saben que se conocen,
Lo que escribe es un reflejo de lo más profundo que hay en mi ser
Como si me conociera, como si hubiera nacido de esta alma mía.
Escribo y es el espejismo de lo suyo, como si esto fuese el eclipse de su sombra
No lo conozco, pero cuanto lo conozco mientras escribo
Es como acariciarlo y besarlo en cada letra trasnochada.
Es cierto, no lo había pensado
¡Cuánto nos conocemos!,
Espero cada momento en el que nuestras almas se puedan encontrar
Almas que nunca se pusieron a buscar
No roba mis letras, las suyas son la compañía de las mías y quizá mi complemento
Hace poco era yo y mis letras, ahora somos cinco
Incluyendo nuestra soledad
No se que suceda, lo disfruto pero me acaricia una duda
El tiempo, el tiempo… Ahora entiendo a la humanidad
Con sus crueles y absurdos intentos por detener el tiempo,
No importa!, no importa si muere ahora pues mis letras lo llevaran
Como estas lo llevan en el va y ven de mi vida.
Si, el ha de escribir lo mismo en esas tantas metáforas.
Le daré una respuesta,
Que sea libre como una gaviota
Que camine tranquilo como el río y si es necesario
Que sea feroz como cuando la luna le llora al mar
Y ella le avienta una veta de amor a quien la mira a lo lejos
Sin tener algún rompimiento o lio amoroso aunque llore, llore
Aquí estaré como esa luna cada noche
Como esta luna creciente.
No es clara la respuesta, lo se! pero nada es claro y me has de entender
Como cuando nuestras almas están solas y se encuentran
Ellas siempre tienen tanto que cantar.
A el que termine y comience de nuevo a leer,
En mi soledad tan concurrida quiero esta libre compañía
Por ahora dormiré y seguiré sola con mis letras
Mientras espero nuestra cita la próxima noche.
Ave Lira
Salvador DalíEl velo de la noche nos envuelve en el limbo
de aquellos años que fueron de independencia,
con alas enormes gritando ser libres
para dejarse volar.
Cubierto de llanto su rostro mudo permanece
detrás del mío que como una sombra
me cobija la piel enardecida y desnuda,
la sangre de aquel entonces cubre el piso
y sobre el se forma un espejo
donde queda tendida la imagen pálida de todo,
esos rostros ásperos llaman desesperados
a mi terca lengua, mis pulmones se queman,
mi garganta arroja cenizas
y yo aleteo el aliento del ave lira
que me corta la piel como si fuera cristal;
esto emerge de la noche
que no dejó dormir a los muertos inocentes
que sólo exclamaron un poco de furia en la orilla de su boca,
que hicieron un nido independiente.
Mi olfato avanza seguro sobre agua de espinas
y a tientas poco a poco el cielo cesa,
con ustedes brindo por la victoria bebiendo dolor
que hierve y quema mi tez de tanta furia,
exclamo líneas acompañadas de voces
que me han mostrado las heridas de la soledad.
Hoy planto escombros, ruinas que admirarán después,
costras que mordieron plantas en la tierra
donde renacieron recobrando fuerzas.
Esta noche recito versos que yacen de ave lira,
de la roca tras una suave sombra
que eleva la mirada
con profunda y silenciosa presencia,
que inhala revoluciones con gritos de dolor callado
y que hoy con esa voz de ave lira canto yo.
de aquellos años que fueron de independencia,
con alas enormes gritando ser libres
para dejarse volar.
Cubierto de llanto su rostro mudo permanece
detrás del mío que como una sombra
me cobija la piel enardecida y desnuda,
la sangre de aquel entonces cubre el piso
y sobre el se forma un espejo
donde queda tendida la imagen pálida de todo,
esos rostros ásperos llaman desesperados
a mi terca lengua, mis pulmones se queman,
mi garganta arroja cenizas
y yo aleteo el aliento del ave lira
que me corta la piel como si fuera cristal;
esto emerge de la noche
que no dejó dormir a los muertos inocentes
que sólo exclamaron un poco de furia en la orilla de su boca,
que hicieron un nido independiente.
Mi olfato avanza seguro sobre agua de espinas
y a tientas poco a poco el cielo cesa,
con ustedes brindo por la victoria bebiendo dolor
que hierve y quema mi tez de tanta furia,
exclamo líneas acompañadas de voces
que me han mostrado las heridas de la soledad.
Hoy planto escombros, ruinas que admirarán después,
costras que mordieron plantas en la tierra
donde renacieron recobrando fuerzas.
Esta noche recito versos que yacen de ave lira,
de la roca tras una suave sombra
que eleva la mirada
con profunda y silenciosa presencia,
que inhala revoluciones con gritos de dolor callado
y que hoy con esa voz de ave lira canto yo.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Renacer
Claro que seré
seré el amor
el amor que se agota
se agota lo existente
existente entre la gente
gente que calla
calla lo que dicen
dicen que se callan,
calla la gente
gente existente
existente que se agota
se agota el amor
amor no seré
seré claro.
seré el amor
el amor que se agota
se agota lo existente
existente entre la gente
gente que calla
calla lo que dicen
dicen que se callan,
calla la gente
gente existente
existente que se agota
se agota el amor
amor no seré
seré claro.
Flor de centella
Bese la boca del miedo
de aquel papalote que insiste en ser poema,
medusa al aire y flor de centella,
desnudo como una lagrima
ha vuelto, ¡Y no en paracaídas!
Aulla la casa vacía
Un perfume de añil me acompañaba
salió del patio de mi pecho
atrae a los lobos
y por poco me habitan...
muerta.
salió del patio de mi pecho
atrae a los lobos
y por poco me habitan...
muerta.
sábado, 11 de septiembre de 2010
He pasado toda la noche sin dormir, viendo...
He pasado toda la noche sin
dormir, viendo,
sin espacio tu figura.
Y viéndola siempre de
maneras diferentes de como ella me parece.
Hago pensamientos con el
recuerdo de lo que
es ella cuando me habla,
y en cada pensamiento cambia
ella de acuerdo con su semejanza.
Amar es pensar.
Y yo casi me olvido de sentir
sólo pensando en ella.
No sé bien lo que quiero, incluso de ella, y no
pienso más que en ella.Tengo una gran distracción
animada.Cuando deseo encontrarla
casi prefiero no encontrarla,
Para no tener que dejarla luego.
No sé bien lo que quiero,
ni quiero saber lo que quiero.
Quiero tan solo
Pensar en ella.
Nada le pido a nadie, ni a ella,
sino pensar.
dormir, viendo,
sin espacio tu figura.
Y viéndola siempre de
maneras diferentes de como ella me parece.
Hago pensamientos con el
recuerdo de lo que
es ella cuando me habla,
y en cada pensamiento cambia
ella de acuerdo con su semejanza.
Amar es pensar.
Y yo casi me olvido de sentir
sólo pensando en ella.
No sé bien lo que quiero, incluso de ella, y no
pienso más que en ella.Tengo una gran distracción
animada.Cuando deseo encontrarla
casi prefiero no encontrarla,
Para no tener que dejarla luego.
No sé bien lo que quiero,
ni quiero saber lo que quiero.
Quiero tan solo
Pensar en ella.
Nada le pido a nadie, ni a ella,
sino pensar.
Un Poema de Fernando Pessoa
¿Y quién es la musa?
Para quien me dejo eclipsar
en la sombra
de lo suyo...
Temblando y a tientasesa oda es pura osadía
como no llamarla
si me he llamado por ella,
Con baños de agua caliente
evaporizando mi sed
persigo su voz tenue
envolvente de lirios renuentes
como no oírla
si solo la oigo a ella,
Su imagen se asoma entre la noche
su silueta se asemeja con el viento
como no verla
si esa luz se parece a ella,
Renuente a perderla
le canto esta veta
reconociendo el esplendor
que me causa ella,
La sueño en un bosque
y me da la impresión
de que esta perdida
así que por ella busco
la inspiración,
La grito ausente
como no gritarla
si ella es mi voz,
Me llueve su respiración
la luna se parece a ella
el cielo la toca como yo a ella
como no tocarla si he de sentir por ella,
Le regalo mis odas
aunque no formen estrofas
si quisiera le daría mas forma
pero como no obsequiarle algo
si esta dádiva es a ella,
Yo quisiera llamarle oxigeno
pero me ha dado no solo eso
aunque no la encuentre
la espero paciente,
Quisiera buscarla
conozco bien su sombra
como no hallarla
si estoy yo aquí por ella,
Los instantes me preguntan
¿Y quien es la musa?
yo solo les digo
esto es una locura,
Bañado en el tren de miradas
conozco perfectamente la de ella
como no verla
si mis ojos son de ella,
¿Y quien es la musa?
aquella que irradia ternura
como no estar con ella
si he de escribir para ella,
Ella mi musa la tromba
me causa un gran estrago
como poder olvidarla
si yo la he llamado a ella,
Mi oda a la musa insiste
que ella esta ausente
pero esta dádiva dice
que porsupuesto ella presente,
Mi piel de papel dibuja su rostro unívoco
y deletrea sus pinturas mas llamativas
en su regazo ella tendrá mis manos
que la haré una escultura llamándola musa.
viernes, 10 de septiembre de 2010
El octavo color del arcoiris
Mira,
siente,
saborea cada palabra hoy confesada
suave,
sincera,
hasta ser embajada en ti
y emerger de esa mirada
que murmura tantas cosas,
emerges de esos recuerdos de media noche
hora tras hora
y saboreo,
pienso,
bebo cada recuerdo lleno de ti,
en mi soledad tus ojos me acompañan,
tu sonrisa traviesa llena la mía como una bebida
que herve e hipnotiza.
Recurrir al poema para hablar de ti
con tu campo de pasión sobrante
que se derrama de entre tus manos
y me tientan a ciegas, es tan insondable para mis manos
que no solo es la locura, si no también la perdición.
Esto es a ti que eres tan inasible,
a ti y únicamente a ti.
Perseguir tu olor a frío de montaña
tu olor a noche
vertir la estela de tu piel
sentir las pisadas de las yemas de tus dedos
conocer las heridas que tus ojos van abriendo
y tragarmelas hasta disolverlas
amortiguando cada aspera sonrisa.
Solo descubrir la dulzura de cada beso trasnochado
aunque tus ojos causen adicción,
ser vergel de tus sentimientos.
Te pienso,
te invoco suave,
desafiante con cada palabra hoy confesada.
Mientras saboreo tu roze
siento lo cálido que eres
y te miro.
siente,
saborea cada palabra hoy confesada
suave,
sincera,
hasta ser embajada en ti
y emerger de esa mirada
que murmura tantas cosas,
emerges de esos recuerdos de media noche
hora tras hora
y saboreo,
pienso,
bebo cada recuerdo lleno de ti,
en mi soledad tus ojos me acompañan,
tu sonrisa traviesa llena la mía como una bebida
que herve e hipnotiza.
Recurrir al poema para hablar de ti
con tu campo de pasión sobrante
que se derrama de entre tus manos
y me tientan a ciegas, es tan insondable para mis manos
que no solo es la locura, si no también la perdición.
Esto es a ti que eres tan inasible,
a ti y únicamente a ti.
Perseguir tu olor a frío de montaña
tu olor a noche
vertir la estela de tu piel
sentir las pisadas de las yemas de tus dedos
conocer las heridas que tus ojos van abriendo
y tragarmelas hasta disolverlas
amortiguando cada aspera sonrisa.
Solo descubrir la dulzura de cada beso trasnochado
aunque tus ojos causen adicción,
ser vergel de tus sentimientos.
Te pienso,
te invoco suave,
desafiante con cada palabra hoy confesada.
Mientras saboreo tu roze
siento lo cálido que eres
y te miro.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Derivando recuerdos de nuestra integra maquina de vapor, el corazón
El amor de mi exponencial
es un cien de sentimientos
de mi vector con dirección hacia ti
y de magnitud que converge al infinito.
Con pensamientos inertes
que me llevan al épsilon de tu pasión
vergel de sentimiento
que se deriva de tu integro osadía.
Alegría ímpetu de tenerte
aun lloviendo en el limite de nuestra mente
bebiendo de tus ojos ese pi delirante
con una fuerza que sobrepone lo existente.
Ese ampére de tu galantia
me causa una revolución de energía
rozando tu canción con voz de sinusoide
te regalo un mega de mi pasión sobrante.
Quiero despertar estática
con la cuántica de tu piel encima
y elevar un beso que llegue a tu piel
con la eléctrica ternura de un recuerdo.
El té de las tres
Besos,
suaves como tu piel.
Esos, que me hacen
llorar de placer.
De esos, que clavan espinas
como si fueran de papel.
Versos, de pasión loca
para atarme a tu sien.
Suaves, tus manos agotadas
que queman mi ser.
Que me hacen, perforar el suave silencio
inexistente.
Que clavan espinas, de pasión galante
ardiente y tenaz.
De pasión loca, abriendo centímetro
a centímetro cada poro sobre tu piel.
Tus manos agotadas, de una sustancia loca
y peligrosa.
Perforar el suave silencio, con tu agotamiento
mezclado con la inercia de nuestra piel.
De pasión galante, que solo yo he de entender
pues estas bajo mi propio ser.
Abriendo centímetro, de nuestra soledad
inerte.
De una sustancia loca, que se llama
el té de las tres.
Con tu agotamiento, sintonizado desde un minuto
de dos hasta llegar a tres.
Que solo yo he de entender, bebiendo
de tus manos cada azúcar.
De nuestra soledad, acompañados
de una noche inmersa en la oscuridad.
Que se llama, mi piel encima.
Sintonizado desde un minuto, con el
tic tac de ese reloj amordazado.
Bebiendo, el té de las tres.
Acompañados, y mi piel encima
amordazada con el té de las tres.
suaves como tu piel.
Esos, que me hacen
llorar de placer.
De esos, que clavan espinas
como si fueran de papel.
Versos, de pasión loca
para atarme a tu sien.
Suaves, tus manos agotadas
que queman mi ser.
Que me hacen, perforar el suave silencio
inexistente.
Que clavan espinas, de pasión galante
ardiente y tenaz.
De pasión loca, abriendo centímetro
a centímetro cada poro sobre tu piel.
Tus manos agotadas, de una sustancia loca
y peligrosa.
Perforar el suave silencio, con tu agotamiento
mezclado con la inercia de nuestra piel.
De pasión galante, que solo yo he de entender
pues estas bajo mi propio ser.
Abriendo centímetro, de nuestra soledad
inerte.
De una sustancia loca, que se llama
el té de las tres.
Con tu agotamiento, sintonizado desde un minuto
de dos hasta llegar a tres.
Que solo yo he de entender, bebiendo
de tus manos cada azúcar.
De nuestra soledad, acompañados
de una noche inmersa en la oscuridad.
Que se llama, mi piel encima.
Sintonizado desde un minuto, con el
tic tac de ese reloj amordazado.
Bebiendo, el té de las tres.
Acompañados, y mi piel encima
amordazada con el té de las tres.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Saboreando el café
Café, el café de tus ojos galantes
de pasión sobrante
de incitante ternura
que no me dejan hablar
y esto me lleva a la locura.
Café, el café de tus ojos pregonando una canción,
ellos formando letras como tu alma:
con mucha inspiración
que solo el viento suave roza ese corazón.
Café, el café de tus ojos brillantes
irradian esa luz que se confunde con besos
y no solo eso,
también son versos.
Café, lo saboreo tanto que lo bebo
y mientras tu azúcar evaporizada
me ayuda a escribir otro verso,
yo beso la boca del miedo.
de pasión sobrante
de incitante ternura
que no me dejan hablar
y esto me lleva a la locura.
Café, el café de tus ojos pregonando una canción,
ellos formando letras como tu alma:
con mucha inspiración
que solo el viento suave roza ese corazón.
Café, el café de tus ojos brillantes
irradian esa luz que se confunde con besos
y no solo eso,
también son versos.
Café, lo saboreo tanto que lo bebo
y mientras tu azúcar evaporizada
me ayuda a escribir otro verso,
yo beso la boca del miedo.
viernes, 3 de septiembre de 2010
Sueños moldeados

La luna llora un mar de amor osado
porque esta celosa del viento
ya que este toca suave al desierto,
tonta! que solo sabe sucumbar al mar
y llenarlo de lágrimas.
Un desierto que se interna con el esplendor de la luna
que a poca luz se confunde con besos
pero estos se los roba el viento
como si fueran versos.
Un desierto seco como los recuerdos
sumergidos en las olas del mar
que arden como las brasas de un fuego
y ni la luna llorando entiende al invierno.
Hay un mar de dolor cansado
bailando todas las noches sin acordes,
y una taza de café a las nueve que hiere sin fin
cuando el calor evaporizado se extiende sin rumbo.
Soñando estatuas sin calor
sin dolor, sin perdón,
porque esta celosa del viento
ya que este toca suave al desierto,
tonta! que solo sabe sucumbar al mar
y llenarlo de lágrimas.
Un desierto que se interna con el esplendor de la luna
que a poca luz se confunde con besos
pero estos se los roba el viento
como si fueran versos.
Un desierto seco como los recuerdos
sumergidos en las olas del mar
que arden como las brasas de un fuego
y ni la luna llorando entiende al invierno.
Hay un mar de dolor cansado
bailando todas las noches sin acordes,
y una taza de café a las nueve que hiere sin fin
cuando el calor evaporizado se extiende sin rumbo.
Soñando estatuas sin calor
sin dolor, sin perdón,
sin resignación
pero sobre todo sin amor.
pero sobre todo sin amor.
Moldeando con un silencio
cada respiro que se desvanece,
esperando que esa cajita llena de recuerdos
se evapore hasta confundirlos con besos.
Y así todos los recuerdos se los lleva el viento
como si fueran arena en el desierto.
Pobre luna que finge estar bien
mostrando todas sus caras
como si fuera la primera vez.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
A dos corazones
Imagen creada por C. MachucaTe llevo en bellos destellos
de estelas binarias,
mientras me espolvoreas poesía
sembrada en tu pecho.
Miras mis ojos en sueños
Cuando mi corazón te escribe con locura,
Revienta el alma en la ternura
Cuando te vuelves una estrella en cada luna.
Y si inhalo tu voz canela
mi tristeza se evapora,
y si recito tu ojos de verso,
sé que no puedo seguir exiliado de ellos.
Hay amor en el aire
cuando mis mariposas revueltas ansiosas escapan a ti,
aumentas los latidos
con tus bellas melodías.
Por C. Machuca y A. Nelly
Junio de 2007
viernes, 27 de agosto de 2010
Carta de Frida a Diego Rivera:
"Mi Diego:
Espejo de la noche.
Tus ojos espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos.
Todo tú en el espacio lleno de sonidos.
En la sombra y en la luz.
Tú te llamarás AUXOCROMO, el que capta el color.
Yo CROMOFORO, la que da el color.
Tú eres todas las combinaciones de números. La vida.
Mi deseo es entender la línea la forma el movimiento.
Tú llenas y yo recibo.
Tu palabra recorre todo el espacio
y llega a mis células que son mis astros
y va a las tuyas que son mi luz".
Frida Kahlo
Espejo de la noche.
Tus ojos espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos.
Todo tú en el espacio lleno de sonidos.
En la sombra y en la luz.
Tú te llamarás AUXOCROMO, el que capta el color.
Yo CROMOFORO, la que da el color.
Tú eres todas las combinaciones de números. La vida.
Mi deseo es entender la línea la forma el movimiento.
Tú llenas y yo recibo.
Tu palabra recorre todo el espacio
y llega a mis células que son mis astros
y va a las tuyas que son mi luz".
Frida Kahlo
Se vuelve un poco a ti.
La sustancia de mi ser quiere un algo de ti
Aun sin saber siquiera lo que hay para ti,
Si tan solo pretendieras quedarte con algo de ello
Sabrías que nada es más inmenso que eso
Mira esta imagen y libera el abismo
Seduce y abraza el paraíso,
Tal es tu belleza que vierte y me entretiene
Tal es tu amor que me quema y me detiene
Mira, si esto es para ti úsalo y llénate de mí
No dudes, no te limites y hazlo a sufrir,
El viento suave llega y toma un poco de ti
Y ¿Por qué no tomar mucho más de ti?
Abraza, alcanza, haz que sea vaga y me aferre a ti,
El viento sigue soplando, más te amo y no conviene
Solo bésame, levantame
Guíame, sostenme que yo lo haría por ti
Tómame, escríbeme que eso es lo que hago a qui.
Aun sin saber siquiera lo que hay para ti,
Si tan solo pretendieras quedarte con algo de ello
Sabrías que nada es más inmenso que eso
Mira esta imagen y libera el abismo
Seduce y abraza el paraíso,
Tal es tu belleza que vierte y me entretiene
Tal es tu amor que me quema y me detiene
Mira, si esto es para ti úsalo y llénate de mí
No dudes, no te limites y hazlo a sufrir,
El viento suave llega y toma un poco de ti
Y ¿Por qué no tomar mucho más de ti?
Abraza, alcanza, haz que sea vaga y me aferre a ti,
El viento sigue soplando, más te amo y no conviene
Solo bésame, levantame
Guíame, sostenme que yo lo haría por ti
Tómame, escríbeme que eso es lo que hago a qui.
Momento
Si aun no es el momento, entonces…¿Cuándo lo será?
Cuando la aurora desaparezca
Cuando el obscuro y hondo mar se agote
O cuando el horizonte pierda su esplendor
Y la luna su belleza.
Si es así tal es la inocencia
Que cubre la pereza
Aun cuando tus ojos digan mucho
Y tu corazón abrace algo.
Cúbreme en tu manto de nieve
Acaríciame con tus rayos de sol
Besame con tu brisa agotadora
Y sedúceme como a una flor.
Ahora, decide de una vez
O vienes ligero como el río
Claro como un rayo de sol
O simplemente vete de una vez.
Cuando la aurora desaparezca
Cuando el obscuro y hondo mar se agote
O cuando el horizonte pierda su esplendor
Y la luna su belleza.
Si es así tal es la inocencia
Que cubre la pereza
Aun cuando tus ojos digan mucho
Y tu corazón abrace algo.
Cúbreme en tu manto de nieve
Acaríciame con tus rayos de sol
Besame con tu brisa agotadora
Y sedúceme como a una flor.
Ahora, decide de una vez
O vienes ligero como el río
Claro como un rayo de sol
O simplemente vete de una vez.
Una palabra
martes, 10 de agosto de 2010
Como si hubiera sido ayer

Abrí la ventana, el frió hizo un hueco en mi garganta e inundó mi corazón de nostalgia, recuerdo como si hubiera sido ayer o antier ah! o hace una semana...uno a uno tus besos junto con esas tibias manos que perseguían mi piel ahora ya adormecida.
El sueño antes de abrir la ventana me dejo un sabor amargo en los labios antes reclamados, me enojo demasiado por haberte soñado, acto seguido: comienza a llover y la lluvia penetra en mi garganta, me pregunto: y ahora que más? acaso un rayo partirá mi corazón y lo dejara hecho pedazos o bien, lo convertirá en ceniza, y ahora que más?. Salgo, disfruto la lluvia que va sonando como música en mi corazón, recuerdo como si hubiera sido ayer o antier ah!...
Miro como toda la lluvia caída se va hasta lo mas profundo del río, como si todo fuera así! mejor entierro el poco recuerdo que quedo de ti unas semanas después de marcharte con mucha prisa (ya que nunca volviste).
Me doy cuenta que aun permanece la nostalgia en mi, pero no es raro, siempre he sido así!; mientras que tu llevarás mi dolor hasta la tumba en la que yo te enterrare como lo hago ahora, aunque tu sombra olvidada con la cual hice una escultura permanecerá detrás de la mía. Mejor decido confundir mis lágrimas con el chispeo de la lluvia y disuelvo todos los recuerdos que me llenan de ti.
sábado, 7 de agosto de 2010
Soneto LXII
Ay de mí, ay de nosotros, bienamada,
sólo quisimos sólo amor, amarnos,
y entre tantos dolores se dispuso
sólo nosotros dos ser malheridos.
Quisimos el tú y yo para nosotros,
el tú del beso, el yo del pan secreto,
y así era todo, eternamente simple,
hasta que el odio entró por la ventana.
Odian los que no amaron nuestro amor,
ni ningún otro amor, desventurados
como las sillas de un salón perdido,
hasta que se enredaron en ceniza
y el rostro amenazante que tuvieron
se apagó en el crepúsculo apagado.
Un soneto de Pablo Neruda
sólo quisimos sólo amor, amarnos,
y entre tantos dolores se dispuso
sólo nosotros dos ser malheridos.
Quisimos el tú y yo para nosotros,
el tú del beso, el yo del pan secreto,
y así era todo, eternamente simple,
hasta que el odio entró por la ventana.
Odian los que no amaron nuestro amor,
ni ningún otro amor, desventurados
como las sillas de un salón perdido,
hasta que se enredaron en ceniza
y el rostro amenazante que tuvieron
se apagó en el crepúsculo apagado.
Un soneto de Pablo Neruda
Alabanza

Hagámosle el amor a las palabras,
Invitémoslas, tomemos un café.
Hagámosle el amor a las palabras,
Seduciéndolas, coquetearles
Incitarlas a algo más.
Hagámosle el amor a las palabras,
Desnudarlas, una a una
Despacio, besarlas y tomarlas.
Hagámosle el amor a las palabras,
Recorrerlas, caminar entre ellas
Saborearlas sin perder alguna.
Hagámosle el amor a las palabras,
Rasgarlas, acariciarlas
Hasta tenerlas.
Hagámosle el amor a las palabras,
Hacerlas hablar, gritar,
que nos cuenten todo.
Hagámosle el amor a las palabras,
Sentirlas como gozan, como son diferentes una a una
Si es necesario llorar con ellas
Hasta calmarlas.
Hagámosle el amor a las palabras,
Inclinándolas hacia nosotros.
Llamémoslas por la noche
Y en la noche amarlas.
Cuando tus manos salen
Río Rhone Francia. Van GoghCaminan por las calles
de pasión sobrante
como asechando un nido,
es tarde en tu mirada y aunque haga frío.
Cuando tus manos salen
pertenecen a un sonido
haciendo fuego sin alterar el ruido.
Cuando tus manos miran
encuentran abrigo
con razones incitantes
como conociendo a un niño.
Cantan con dulzura
como rozando al viendo
sin herida alguna y callando al tiempo.
Cuando tus manos salen
encuentran un beso
de pasión sobrante
y entre ellas: el lugar perfecto.
Amor mío,
cuántos caminos para llegar a un beso
de mí.
jueves, 5 de agosto de 2010
Elogia II. Breve relato
Pretendía no darme cuenta de todo lo que empezaba a ocupar mi pensamiento, la escasez de mi humor que era tan interesante al ser nada, nada más que hallar algún remedio que no me llevara al borde de la desesperación. Así que esa noche asesine al destino y mientras lo hacía pensé en ti.
martes, 3 de agosto de 2010
Sabor a ti
¿Y si llegas a mi alcoba y untas tus besos con la noche haciéndonos compañía?
Y si la noche estrellada con la luna en tu mirada me avienta sensaciones de alegría
Y si mi respiro se desvanece con tu silencio que me tiene
Y tu boca me enloquece aunque el día llueve.
Y si tus pasos me cuentan lo que harás conmigo,
la distancia la marcaran tus besos,
la longitud tus manos
aunque toda me desgaste mientras hago contigo
todo lo que la noche hace con nosotros.
Y si la noche estrellada con la luna en tu mirada me avienta sensaciones de alegría
Y si mi respiro se desvanece con tu silencio que me tiene
Y tu boca me enloquece aunque el día llueve.
Y si tus pasos me cuentan lo que harás conmigo,
la distancia la marcaran tus besos,
la longitud tus manos
aunque toda me desgaste mientras hago contigo
todo lo que la noche hace con nosotros.
viernes, 23 de julio de 2010
Viceversa
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Un poema de Mario Benedetti
Estaca
Tú, zozobra que anclas en mi carne
ya deseaba tanto palparte
ahora a todas horas te recorro
y camino insinuante para canalizarte.
Ahora se: estoy viva
y te sé: muerto
Tú, como ola que aniquila el fuego,
ahora enjuago palabras
con mis manos solventes de lira
hacia ti que muerdes y
dominas mi demencia.
Ahora se: tú estás
y te sé: en mi carne
Todo se disipa.
ya deseaba tanto palparte
ahora a todas horas te recorro
y camino insinuante para canalizarte.
Ahora se: estoy viva
y te sé: muerto
Tú, como ola que aniquila el fuego,
ahora enjuago palabras
con mis manos solventes de lira
hacia ti que muerdes y
dominas mi demencia.
Ahora se: tú estás
y te sé: en mi carne
Todo se disipa.
Arcoíris en el cielo
Permaneces intacto, inmóvil
En este instante
Lejos y más lejos que pensándote.
Te miro con mis manos y me doy cuenta
Como tus manos se acercan
Y tus ojos me tientan
Como tus labios se muestran
Dispuestos a caminar sobre mi pecho.
Nada solo tus pies saben conocerme
Me miran y aun permaneces en mi mente
Así tu estancia me abraza
Me besa y me calma.
En este instante
Lejos y más lejos que pensándote.
Te miro con mis manos y me doy cuenta
Como tus manos se acercan
Y tus ojos me tientan
Como tus labios se muestran
Dispuestos a caminar sobre mi pecho.
Nada solo tus pies saben conocerme
Me miran y aun permaneces en mi mente
Así tu estancia me abraza
Me besa y me calma.
jueves, 22 de julio de 2010
Viejo con guitarra. Pablo Picasso"La edad, todo lo aplana y acomoda; los sentimientos se vuelven más tiernos y delicados: suaves, como la brisa otoñal recién nacida, no hay envidia en los ojos ni rencor en el corazón ya demasiado arrugado. Sólo aparece la tristeza con su amargo bramido si la enfermedad -fantasma vagabundo- se encalla silenciosamente en el costado."
Aria
Sucesivamente mis frías y ansias manos se inclinan,
¿a dónde?: No sé, justamente eso es lo que trato de entender.
Buscando una respuesta aun sin hallarla, sin saber porque…
te busco
te siento,
aun sin tenerte cerca de mí.
Cual si fuera un río aunque sí lo es.
Sumando y vertiendo cada ansia que busca de ti.
Rio llévame a él.
Sustancia loca, tonta y absurda que el llanto puede tener,
recorre sobre mi cuerpo pero estando pegado a él,
frías y claras manos que más quisiera tener más que mi propio ser.
Camino róbame pero nunca me alejes de él.
Que ojos,
claros
encantadores,
que me miras y si de mirar se trata
mirarme desnuda es más que mirar el ocaso deslizando una flor.
Bébeme.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







