La mañana es cálida, la tarde es fría...
Así empieza mi día, tan usual para mí y extraño para mi corazón,
no hay cambio ni esperanza para que el día cambie
y la noche quema tanto que voy muriendo.
Antes de mí la mañana era cálida y la tarde un poco más...
pero ese antes estaba acompañado por dos letras tenues y maravillosas,
no hay más para decir que antes de mí todo era mejor
y la noche brillaba por tu presencia.