"...cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. ¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos?" Galeano
viernes, 1 de octubre de 2010
Adiós y hasta mañana
Con tus besos no me das el camino
Ni con esa mirada que no dice nada
Soy acero que solo arde en el fuego
Y ese tic tac de tu reloj se evapora en mis la punta de mis dedos,
Tu piel cubre esta sombra mía
Pero no mi piel enardecida,
En el limbo de tu rostro no fluyen los versos ni los suspiros
Únicamente yacen yemas de dedos perdidos,
Quédate en la habitación con tu nombre inmune
No blasfemes mi verso
Que mi pecho grita y mis labios prenden fuego,
Ya la cama se torna vacía
La almohada delirante llora ausencias
Las sabanas cobijan nuestras pieles
Que algún día desnudas se amaron.
Entrelazando ausencias que lloran
Mi voz grita silenciosamente el nombre
De ese hombre que su garganta no decía mi nombre
Solo robaba mis letras para hacerme con ellas una canción.
Cierra la puerta, que el frío no entre
Porque cálidamente otros brazos me besan a muerte
Cierra la ventana, que la luz no se confunda con tu sombra
Porque fragorosamente esa luz ya es otra.
Lo amo, si! lo amo inmensamente
Tenazmente, arduamente, sordamente lo amo
Porque ese loco hombre, extraño por cierto
Me envuelve en el velo de la noche con su rostro junto al mío
No lo conozco, es cierto!
Pero cuanto lo conozco
El enjuaga mis lágrimas haciendo versos desde lo más profundo
De su alma, escombra entre mis recuerdos hirientes
Me besa despacio que los disuelve
Y los convierte en su respiro envolvente.
Con sus besos el me guía en el camino
Algo que por supuesto tu nunca hiciste
Le digo hasta mañana y el me espera
Tú te fuiste sin decir adiós,
Solo llenaste esta áspera sonrisa de desesperación,
El amor no se acaba, o tal vez se acaba es cierto
Pero si se tiene solo se hunde verazmente, que lastima!
Ah! Y como no hacerle el amor
Como los ríos a los mares se tornan en uno solo,
Pero como confundirlos si son tan diferentes
Como lo fuimos tú y yo.
Ahora, no en este momento
No en este instante, si no ahora y para siempre a ti
Que por cierto, ¿Cuál es tu nombre?
Te digo adiós.
Y a él de nombre angelical
Que con todas las razones no se parece ni a la sombra que tú eres
Ni aunque su nombre lleve tus mismas letras,
A él que no me hace canciones le obsequio
Un hasta mañana y el me espera,
Ah! como no amarlo…
Adiós y hasta mañana.
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