viernes, 11 de marzo de 2011

Nuestro cielo

Yo solo espero a que llegue la noche y escribirte,
escribirte a ti amor
amor mío,
hallado entre las tinieblas y tempestades
te encontré y te traje aquí a mis brazos
entonces, apretados estamos diariamente uno del otro
mientras miramos pasar gente vagando
tu y yo amándonos
entre besos y caricias mutuas
urgidas por contarse secretos
y conocerse mientras el sol
se va ocultando a orillas de cada montaña,
ver esos rayos de sol que confundo con tus ojos
destellantes mientras muestras ternura
besandome a cada rato
y diciendo yo amordazadamente te amo.

Y grito cada recuerdo de nuestra historia vivida,
tú enamorándome cada segundo
y yo iluminada continuando a tu lado,
entonces, mis ojos miran
esa tarde de octubre mientras el viento nos helaba
y las hojas de los arboles competían
para estar dentro de nuestro acercamiento,
de repente despierto en un instante pronunciando tu nombre
mientras nos amamos tanto
y es ahí cuando se que eres realidad,
mis dedos continuando conociendo
cada parte de ti, rincones, ríos,
estrellas, cielos claros los que hacen
tus dedos platicando
cuando juntos iluminan mi piel.

Corazón, así te he llamado
cada noche que me abrazas con tus palabras
alicientes llenas de pasión para besarme
y ser uno delante del otro,
y ser uno y no ser dos,
aunque son dos grandes corazones los que gritan con furia engranada
cuanto nuestro amor vaga entre las tinieblas
pero siempre fuertes
iluminando el camino que nos lleva
hasta llegar a la perfección
de una grata luz que miramos entre nuestro cielo
cuando lo recorremos anciamente,
tontamente, perdidos, iluminados,
tocándolo y amándolo
existiendo solo tu y yo,
mi boca y la tuya,
mi ser junto a tu ser
entonces, mi cielo es tu mismo cielo
como cuando hacen tacto
tú piel con la mía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mis letras se las dedico a usted que lee.