La lluvia que ahora se asoma por mi ventana son lagrimas que me acompañan
mi corazón ya no teme a nada, pues de el ya nada queda tan solo pedazos
mis ojos tristes miran hacía el cielo, ahí es dónde ellos se sienten mejor
ya nada en está vida duele, tan sólo quisiera llegar a ser un ave viajera y quedarme con dios.
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Mis letras se las dedico a usted que lee.