No eres tú quien me llena de felicidad
es tu sonrisa cubriendo el día
tus lágrimas llenas de vida
y por eso corazón te hago esta poesía.
Desde que el invierno llego a mi vida
tú me has llenado de dicha
todo lo envuelves con tu alegría
que para mi cantar es llorar con melancolía.
Mis brazos no te pedían
mi cuerpo no te necesitaba
pero desde que me abrazas todo me calma
y un beso tuyo me vuelve loca hasta la madrugada.
Mis alas rotas estaban
mis sueños que pocos eran ahora muchos son
porque en cada uno estas presente
y aunque tú no me quieras por ti doy mi alma entera.
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Mis letras se las dedico a usted que lee.