viernes, 24 de febrero de 2012

Río Rhone- Van Gogh
Hay varios sucesos en nuestra vida que nos marcan, dejan una huella que por pequeña que ésta sea tiene la valentía para formar parte del cambio de nuestra vida y sin duda nuestro camino va marcado por cada uno de esos sucesos que sin duda son realmente maravillosos. No pensé escribirlo pero en este momento nace la necesidad de hacerlo, tengo la absoluta certeza que dejaré un poco de reflexión, en donde el amor y la honestidad son las palabras que describen lo que enmarco en palabras nacidas del corazón.
Hay personas que por azares de destino, por nuestras decisiones, o como ustedes lo quieran ver nos encontramos, tal vez son ellas los que nos encuentran y les permitimos formar parte de nuestro sendero lleno de ilusiones, esperanzas, temores pero que van sembrando flores de sonrisas en cada uno de estos sentimientos, los verdaderos sueños no son tan difíciles de alcanzar, pero éstos tienen que ser realizados por convicción, cada día hora tras hora, nadie dijo que es fácil!, pero sé que todos en un amanecer no tan lejano podremos descubrir la belleza de nuestro paisaje, encontrar esa cascada enorme de agua limpia y cálida, tomar de ella y almacenarla en nuestro ser sin perder de vista lo que nos hizo llegar a ese día en donde nos damos cuenta que somos inmensamente felices, nosotros tenemos la llave de nuestro corazón y a cada persona que le permitamos entrar demosle la oportunidad de conocerla y dar lo mejor de nosotros, si! Siempre hay riesgos porque puede que nos llenen de piedritas el gran bosque que tenemos en vez de arboles verdes con robles fuertes pero ésta es la mejor parte porque afrontamos nuestros temores, compartimos nuestras ilusiones y perdura la esperanza. Ésta esperanza que puedo decir no la conocía, y en mi libro colmado de historias y poemas representan todas las personas que han caminado en algún momento a mi lado y me refiero a mi familia, amigos, compañeros y una más importante; Aquel ser que te toma con fuerza de la mano y siembra un jardín, construye un puente lleno de infinitas posibilidades y oportunidades, espera del otro lado si tiene que hacerlo pero no importa cuán tiempo pase ni que tan lejos se encuentre ya que estará, sino del otro lado en alguna parte del mar, de la blanca noche. Y es ésta persona la que nos hace creer y tener fe. Que no importa cuantos ríos se crucen al fin todos llegan a un mismo lado y da de beber a quien lo necesita. Es a esta persona a la que uno debe de valorar, enriquecer, hacer crecer y dar de beber.

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